La Música, la Música Clásica.-
La evolución de la música a través de los siglos
ha tenido sus altos y bajos.
Por lo tanto, cada uno tendrá su propia música favorita,
siempre con muy diversos gustos, unos de otros.
Mi artista favorito es Bach, su obra es casi
infinita, hay varias obras que se perdieron, que seguramente quedaron en alguna biblioteca
olvidada, en un rincón oscuro, y cuando aquel que la compró falleció, se perdió
en el tiempo, el papel se arruinó, o sin saber mucho como cuidarla, se deshizo y
se convirtió en polvo ó terminó en el estómago de algún ratón ? Pero quedó
escrita en el firmamento para que un día se vuelvan a escribir y a escuchar. La
historia se repite, ya volverán esos momentos gloriosos, que esperan su nuevo
tiempo, un descanso.
Hoy en día, la música dista mucho de ser perfecta, aunque
pueda agradar a quienes le escuchan, sus armonías, su melodía, su ritmo, no se comparan
con aquellos grandes compositores. Esos los grandes músicos, los roqueros de
esa aquella época ya no están con nosotros, pero su obra será recordará por
siempre, su obra es inmortal, sus almas permanecerán ad aeternum.
Aquella música que escuchamos hoy día, aquel
ruido más bien, que hoy se escucha, seguramente se perderá en el tiempo, se
convertirá en polvo, morirá y nunca más será recordada.
Cómo evolucionó la música a través del tiempo,
cómo el hombre la fue creando, cómo nació, cómo se creó, dónde estaban esas
notas que llegaron al oído de aquellos grandes músicos ?
Qué pasa ahora ? Porqué se escucha, lo que se
escucha ? Por qué esa música o esa basura ? Qué pasó ? Cómo aprendieron los nuevos
músicos de hoy ? Cómo aprendieron ? Cuál es la idea de lo que componen ? O
sencillamente no componen ?
Cómo pudieron esos grandes compositores crear
esas obras magnas ? Cómo lograron verlo ? Cómo la descifraron ? Cómo nació ese
sonido ? Dónde estaba esa música que ellos pudieron captarla y ponerla en el
papel ? Papel, del que, en muchos casos no tenemos recuerdo alguno.
Esos grandes compositores caminaban entre blancas,
negras o corcheas; silencios o bemoles; Andante con Moto o Alegro. A lo mejor
entre las ramas de los arboles caían las notas que eran captadas por esos grandes
músicos, una buena nota atraía a su vez otro buen acorde…
No se notó tanto cuando apareció la radio, pero
creo que desde que existe la TV, el cerebro de los jóvenes se fue atrofiando, la
caída fue estrepitosa. Antes, todos tocaban un instrumento, hoy son muy pocos
los que pueden emitir algún sonido coherente.
Existirán siempre, por supuesto, buenos músicos,
buenas canciones, pero Bach, Mozart, List, Vivaldi, Paganini ya no están,
partieron, se fueron.
A lo mejor un día vuelven, pero habrá gente que
les pueda escuchar ? Que entienda ?
Chile tenía su compositor clásico, pero no pudo
con este mundo y se suicidó, nos dejó, prefirió partir, ya no está, ni estará
más, no pudimos retenerle, no fuimos capaz de escucharle.
Que sería de nosotros sin los clásicos que nos
hizo escuchar Disney: La Traviata, la música en los Montes Urales, el Aprendiz
de Brujo ó simplemente Tom y Jerry.
Leyendas, historias contadas en las noches de fogata,
historia que pasaban de familia en familia, hasta que fueron olvidadas. “No hay
tiempo, hay que ver una película !”
Esa música se fue, se sintió olvidada y está
viajando seguramente a otro planeta; o permanece oculta en alguna cueva, de algún
monte inalcanzable, junto al Arca de Noé?
La Música Clásica.-
Que belleza. Un leguaje oculto para muchos. El
día que le escuches no vas a poder dejar de escucharla, esos coros grandiosos, se
nos llegan a parar los pelos cada vez que podemos escucharla. Se hincha nuestro
pecho, se respira más hondo, el sol sale más brillante, las nubes desaparecen
en el cielo dejando ingresar esos rayos de luz cálida. -
Es además músicas con su relato, leyendas, historias
antiguas, cuentos entretenidos, desde donde fue creada esa música.
Podemos ver los paisajes de Las Cuatro Estaciones.
Podemos sentir la marcha de la caballería rusticana.
Podemos jugar en el taller de Cascanueces.
Podemos sentir la fuerza de Camina Burana de Carl
Orff
Solo debemos cerrar los ojos y la música nos trasladará
en el tiempo, para vivir todas esas grandes aventuras.
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